
pobieranie * pdf * do ÂściÂągnięcia * download * ebook
Podobne
- Strona startowa
- Asprin, Robert Thieves World 03 Shadows of Sanctuary
- Nora Roberts 04 Z nakazu serca Niedowiarek
- 05. Roberts Nora Jedyna taka noc
- Robert Louis Stevenson wyspa skarbow
- Przemilczane zbrodnie Jerzy Robert Nowak
- 493. Roberts Alison Zastępcza matka
- Robert Haasler Zbrodnie w imieniu Chrystusa
- Anthony, Piers & Margroff, Robert E The Ring
- Roberts_Alison_ _Jedyny_w_swoim_rodzaju
- Nora Roberts Dziś i na zawsze
- zanotowane.pl
- doc.pisz.pl
- pdf.pisz.pl
- alpsbierun.opx.pl
[ Pobierz całość w formacie PDF ]
Bueno, bueno dijo O'Farrell con impaciencia, disgustado por el hecho de que
aquello ocurriese en presencia de un visitante distinguido . Quite sus instrumentos de mi
banco, haga el favor.
Greenberg se apresuró a decir:
Si no le importa, prefiero no utilizar el banco. Nos reuniremos en torno a una gran
mesa, al estilo de un consejo de guerra. Me parece un sistema más expeditivo.
O'Farrell se mostró desolado.
Siempre he mantenido las antiguas formalidades en este tribunal. Pensaba que valía
la pena hacerlo.
Me parece muy justo. Supongo que todos los que nos vemos obligados a ejercer la
profesión jurídica, adquirimos determinados hábitos. No se puede hacer nada por evitarlo.
No hay más que ver el caso de Minatare: suponga que intentase, por cortesía, adaptarse
a su forma de juzgar un caso. Allí creen que el juez debe hacer unas abluciones antes de
encaramarse a la esfera que le está destinada, en la que tiene que permanecer, sin
probar alimento ni bebida, hasta que tome una decisión. Francamente, yo no podría
adaptarme a esas costumbres. ¿Y usted?
Al juez O'Farrell le molestó que aquel joven voluble y locuaz pudiese inferir que existía
un paralelo entre el serio ceremonial de su estrado y aquellas prácticas paganas. Recordó
con inquietud las tres tortas de trigo, acompañadas de salchichas y huevos, con que
había empezado el día.
Verá..., son otros pueblos y otras costumbres rezongó.
Exactamente. Y muchas gracias por su amabilidad.
Greenberg hizo una seña al alguacil, y ambos empezaron a reunir las mesas de los
abogados para formar una mayor, antes de que O'Farrell pudiese hacerle ver que si había
citado el viejo dicho, había sido para rechazar el asunto de plano. Poco después, unas
quince personas tomaban asiento en torno a la mesa así compuesta. Greenberg se volvió
hacia el alguacil, que se hallaba en su pupitre, con los auriculares puestos e inclinado
sobre sus aparatos, en la actitud característica de los técnicos electrónicos.
¿Funciona ya su equipo?
Perfectamente.
Muy bien. Queda abierta la vista.
El alguacil habló por el micrófono, anunciando la hora, la fecha, el lugar, la naturaleza y
la jurisdicción del tribunal, y el nombre y títulos del magistrado que presidía, pronunciando
mal el nombre de pila de Sergei Greenberg, el cual no le corrigió. Entró un ujier con las
manos llenas de ceniceros, y el alguacil dijo, apresuradamente:
Se hace saber, para conocimiento público y general, que todos aquellos que tengan
algo que alegar ante este tribunal deben presentarse y...
Déjelo le interrumpió Greenberg . Gracias de todos modos. Este tribunal
celebrará ahora una audiencia preliminar con el fin de esclarecer los sucesos y acciones
en que tomó parte el lunes pasado una criatura extraterrestre, residente en la localidad y
conocida por el nombre de Lummox. Me refiero al enorme bruto que se encuentra
encerrado en una jaula no lejos de aquí. Alguacil, vaya a sacarle una fotografía, por favor,
y adjúntela al sumario.
Como mande usía.
Este tribunal anuncia que en esta audiencia se podrá llegar a una determinación final
sobre los hechos antes citados. En otras palabras, que todo el mundo haga fuego a
discreción; esta sesión puede ser única. El tribunal admitirá reclamaciones relativas a este
ser extraterrestre y escuchará al propio tiempo las alegaciones pertinentes.
Una pregunta, señor juez.
Diga.
Con la venia del tribunal; mi cliente y yo no tenemos objeciones que hacer si sólo se
trata de una encuesta preliminar. ¿Pero volveremos a los procedimientos ordinarios si
continúa la vista?
Este tribunal, por el hecho de haber sido convocado por la Federación y actuando de
acuerdo con el corpas legal conocido por el nombre popular de «Costumbres de
civilizaciones», que engloba convenios, tratados, etcétera, entre dos o más planetas de la
Federación u otras civilizaciones con cuyos miembros los planetas de la Federación
mantengan relaciones diplomáticas, no se halla afectado por los procedimientos locales.
Es propósito de este tribunal llegar al esclarecimiento de la verdad y, una vez conocida,
alcanzar la imparcialidad..., la imparcialidad bajo la ley. El tribunal no se opondrá a las
leyes y costumbres locales, mientras éstas no se opongan a la ley superior. Pero cuando
las costumbres locales se limiten únicamente a cuestiones de procedimiento, este tribunal
ignorará tales formulismos y seguirá juzgando de acuerdo con lo antedicho. ¿Me
entienden?
Ejem, creo que sí, señor. Tal vez presentaré objeciones más adelante.
El hombrecillo de mediana edad que pronunció estas palabras parecía algo turbado.
Todos ustedes son libres de presentar las objeciones que quieran en cualquier
momento. También pueden apelar contra mis decisiones. No obstante... Greenberg
sonrió con simpatía . Dudo que eso les sirva de mucho. Hasta hoy siempre he
conseguido que mis decisiones fuesen ratificadas invariablemente.
Yo no intentaba insinuar respondió el hombrecillo altivamente que este tribunal
careciese de validez...
¡Claro, claro!, continuemos la vista. Greenberg recogió un fajo de papeles . Aquí
tengo una demanda presentada por Bon Marché Merchandising Corporation contra
Lummox, John Thomas Stuart XI... («Ese nombre aún sigue molestándome», dijo en un
aparte al juez O'Farrell), Marie Brandley Stuart y otros; y otra semejante presentada por la
Compañía de Seguros Mutuos Occidentales, aseguradores de Bon Marché. Hay otra,
presentada contra los mismos demandados por K. Ito y su compañía de seguros, Riesgos
del Nuevo Mundo, S. A., y otra más, presentada por la ciudad de Westville, también
[ Pobierz całość w formacie PDF ]